26/11/2019
Un estudio concluye que las intervenciones sociolaborales comunitarias tienen el potencial de mejorar el bienestar, la salud y la calidad de vida de las personas desempleadas

«Las intervenciones sociolaborales comunitarias tienen el potencial de mejorar el bienestar, la salud y la calidad de vida de las personas desocupadas». Esta es una de las principales conclusiones del informe ‘Desocupación, salud y bienestar’ que se ha hecho público hoy en una jornada organizada por la Asociación Bienestar y Desarrollo ABD en el Palau Macaya de Barcelona.

La investigación, desarrollada por ABD con el apoyo del Grupo de Investigación en Desigualdades en Salud GREDS-EMCONET de la Universidad Pompeu Fabra y la Federación Enlace, se estructura en dos estudios. El primer estudio, por una parte, describe las características socioeconómicas y el estado de salud de población en paro en situación de vulnerabilidad en la ciudad de Barcelona a partir de la información de la Encuesta de Condiciones de vida en personas usuarias de los Servicios sociales (2016), cedida por el Ayuntamiento de Barcelona.

Por otra parte, a partir de métodos cualitativos, el segundo estudio explora y describe tres proyectos comunitarios orientados a población en situación de desempleo: el Servicio de atención socioeducativa para la inclusión social, en Madrid, el Programa OLA, en Sevilla, y Comunidad Activa, en L’Hospitalet de Llobregat. El estudio evalúa tanto el proceso de las intervenciones, como sus impactos en la empleabilidad y el bienestar.

CONCLUSIONES

1) El impacto negativo del desempleo no se distribuye homogéneamente, sino que afecta en mayor medida a aquellos sectores de la población que ocupan posiciones socialmente desfavorecidas. La crisis ha contribuido a la profundización de las desigualdades estructurales existentes, y sus consecuencias se siguen concentrando en grupos de población socialmente vulnerabilizados. En Barcelona (2016), las mujeres migrantes y con grandes dificultades socioeconómicas son las que reportan los peores indicadores de bienestar respecto al resto de población encuestada.

2) Hay un importante sector de la población desocupada que no recibe prestaciones y se encuentra en una grave situación de desprotección y vulnerabilidad social. Se constata una cronificación del desempleo, así como la asociación entre el tiempo en desempleo y la mala salud. Una de las causas directas de ello la encontramos en la restricción de la cobertura social como consecuencia de las sucesivas reformas y recortes producidas en las políticas sociales, y en el mayor endurecimiento de las condiciones de acceso a las prestaciones por desempleo.

3) Las actuaciones planteadas individualmente desde los servicios públicos de empleo se muestran insuficientes para combatir las situaciones de vulnerabilidad social en las que se ven inmersas las personas después de largos periodos de paro, caracterizadas por su multidimensionalidad. Los efectos del desempleo están estrechamente relacionados con la imposibilidad de continuar o plantear trayectorias y proyectos vitales en un momento en que las condiciones de vida se han visto tan deterioradas que los propios recursos (personales y sociales) son insuficientes. Es necesario crear respuestas más adaptadas a las necesidades específicas de estos colectivos, así como promover un cambio en el paradigma en la intervención sociolaboral.

4) Las intervenciones sociolaborales comunitarias tienen el potencial de mejorar el bienestar, la salud y la calidad de vida de las personas desocupadas. Proponen abordajes más respetuosos con los tiempos, las condiciones y las posibilidades de las personas desocupadas, fortalecen sus redes sociales y rompen con las dinámicas de aislamiento. Generan condiciones de posibilidad para que las personas puedan sostener procesos de inserción en momentos de gran vulnerabilidad, y garantizan su participación activa en la sociedad y el ejercicio de sus derechos sociales más allá de la vinculación con el mercado laboral.

Los coautores del informe son Andrés Peralta, investigador predoctoral – ASPB Emconet y Mireia Bolíbar, investigadora postdoctoral del Grupo de Investigación en Desigualdades en Salud – Employment Conditions Netwoerk (GREDS-EMCONET) de la Universidad Pompeu Fabra.

ESPACIO PARA EL DEBATE, LA INVESTIGACIÓN Y LA REFLEXIÓN

La presentación del estudio ha sido el eje central de una jornada que también ha incorporado un espacio de reflexión sobre «Libertad y bienestar en el mercado de trabajo» a cargo de David Casassas, Profesor de teoría social y política de la Universidad de Barcelona y Joan Benach, Director del Grupo de Investigación en Desigualdades en Salud – Employment Conditions Netwoerk (GREDS-EMCONET) de la Universidad Pompeu Fabra.

Además de los coautores del estudio, en el evento también ha tomado parte los tres proyectos sujetos de estudio representados por Ana Sánchez, del Proyecto OLA – Federación Enlace de Sevilla, Nuria Salas, del Proyecto Comunidad Activa – ABD del Hospitalet de Llobregat y Josep Antoni Arroyo, del Programa Làbora en el que participan el Ayuntamiento de Barcelona, ECAS, FEICAT y Cruz Roja.

El acto lo han inaugurado Lluís Torrens, Director de Innovación Social, Área de Derechos Sociales, Justicia Global, Feminismos y LGTBI del Ayuntamiento de Barcelona acompañado de Àngels Guiteras, gerente de ABD.