‘Una historia solidaria’ es un movimiento genuino diseñado para tejer lazos de solidaridad y comprensión dentro de nuestra comunidad. Este proyecto no solo celebra la resiliencia y la esperanza, sino que también invita a cada uno y a cada una de nosotros y de nosotras a ser parte activa del cambio positivo y significativo en la vida de personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Descubre las tres historias ilustradas

Joan trabajaba de DJ en la sala Metro de Barcelona. Las circunstancias de la vida lo llevaron a un Centro de Atención Sociosanitaria.

Decidido a cambiar de vida, Joan hizo una formación en cocina, y descubrió que le gustaba mucho cocinar, aunque sabía que no quería trabajar en gastronomía.

Cuando entró en ABD como voluntario, Joan expresó su deseo de ser integrador social. Le ofrecieron dar talleres de cocina en CAMS, la casa de acogida para personas que viven con VIH y se encuentran en situación de exclusión extrema. La casa funciona desde 1993 y tiene capacidad para 8 personas.

 

Hace 3 años que Joan participa en CAMS una vez por semana. Todos los lunes recibe una fotografía con los alimentos que hay en la casa. En base a eso, piensa el menú. La idea es cocinar con los restos de comida, para promover el reaprovechamiento alimentario, que no se tire comida y que no gasten dinero de más.

Luego llega el día de la visita. A veces Joan y una de las personas usuarias van a hacer algunas compras para completar el menú y luego vuelven a CAMS a cocinar.

 

 

«Me gusta transmitir la idea que la cocina puede ser un lugar y un momento para relajarse. En el momento que le dices «¿Qué música quieres poner?», El ambiente se relaja.»

Una vez que la comida está lista, Joan comparte la mesa con el resto de las personas usuarias.

 

A finales de 2019 Elizabeth y Guillermo se mudaron al barrio de Santa Eugenia, a las afueras de Madrid. No conocían a nadie, y esperaban la pronta llegada de su hija Lucía.

En abril de 2020 nace Lucía, un mes después del inicio de la pandemia del COVID. Al poco tiempo, Elizabeth es despedida de su trabajo. Son meses difíciles para la familia.

Tras el fin de la cuarentena, Guillermo y Elizabeth descubren el Espacio Familiar, un recurso comunitario de juego compartido en familia, en el que las familias pueden intercambiar experiencias relacionadas con la crianza y cuidado de sus hijos/as, y consultar inquietudes y dudas sobre el desarrollo infantil y la crianza al equipo de profesionales que les acompaña.

El centro cuenta con profesionales de la educación, el trabajo social y la psicología que acompañan en la crianza. Cuando la escuela infantil plantea la posibilidad de que Lucía pueda tener TDAH, Guillermo y Elizabeth acudieron al centro. El equipo de profesionales les recomendó pedir otras opiniones, y tiempo después el diagnóstico fue descartado. Gracias a ellos/ellas descubrieron otras instituciones que los ayudaron a entender mejor a Lucía.

«Después de que naciera Lucía, perdí un embrazo de tres meses. Y aquí nos acompañaron en el duelo, sin preguntar. Sin Juzgar. Las palabras fueron: ¿Te gusta el café? Te invito a tomar un café.»

Al final de cada turno se realiza una asamblea, donde se cantan canciones y los padres y madres comparten inquietudes y experiencias sobre crianza y familia.

Hace 20 años que Roxana emigró de Bolivia a Barcelona. En el medio, volvió a su país de origen para estudiar.

Como abogada, se dedicó a temas de violencia de género, niñez y adolescencia trabajando en la alcaldía de la ciudad de La Paz.

En busca de mejores oportunidades para la crianza de Júlia, Roxana y su familia emigran a Barcelona. Al no tener homologado el título, no puede ejercer la abogacía y trabaja durante un tiempo en atención al cliente.

A través de una cita con ABD, Roxana consigue entrar a un plan de empleo en los Puntos de Asesoramiento Energético PAE. El trabajo consiste en ofrecer la información, la atención y la intervención necesarias para que las personas en situación de vulnerabilidad puedan ejercer sus derechos energéticos y las compañías no les nieguen el acceso a los suministros básicos.

Roxana estaba feliz. Había encontrado un espacio donde desarrollar sus habilidades y su vocación de servicio.

Cuando estaba a punto de empezar a trabajar en territorio, a su segundo hijo Pau le detectaron también problemas de desarrollo y comunicación.

Hoy Roxana quiere disfrutar cada día que le queda en los PAE. En el futuro, quiere buscar un trabajo en el tercer sector. Si no es en lo mismo, en algo parecido.

‘Una historia solidaria’ es un movimiento genuino diseñado para tejer lazos de solidaridad y comprensión dentro de nuestra comunidad. Este proyecto no solo celebra la resiliencia y la esperanza, sino que también invita a cada uno y a cada una de nosotros y de nosotras a ser parte activa del cambio positivo y significativo en la vida de personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Descubre las tres historias ilustradas

Joan trabajaba de DJ en la sala Metro de Barcelona. Las circunstancias de la vida lo llevaron a un Centro de Atención Sociosanitaria.

A finales de 2019 Elizabeth y Guillermo se mudaron al barrio de Santa Eugenia, a las afueras de Madrid. No conocían a nadie, y esperaban la pronta llegada de su hija Lucía.

Hace 20 años que Roxana emigró de Bolivia a Barcelona. En el medio, volvió a su país de origen para estudiar.

¿Quieres conocer más historias solidarias?

Suscríbete y recibirás por correo electrónico nuestras acciones para defender los derechos de las personas en situación de vulnerabilidad.

© 2025 ABD Asociación Bienestar y Desarrollo · Todos los derechos reservados · Canal compliance · Condiciones de la donación · Aviso legal · Política de privacidad · Cookies · Cambiar las preferencias de cookies

Haz tu donación